A través de la plataforma Netflix se estrenó la tercera temporada de Narcos México, en la que se hace énfasis en el papel de Erendira Arellano Félix.

También se hace referencia a la relación de la familia de narcotraficantes y la iglesia católica de Tijuana.

En la línea de tiempo, los presuntos hechos que se narran en la serie corresponden a partir de 1985. En ese tiempo, el obispo de Tijuana era Emilio Carlos Berlie Belauzarán, quien aspiraba y se perfilaba a mayores cargos en la jerarquía católica en México.

Para 1995, fue nombrado IV Arzobispo Metropolitano de Yucatán, donde fijaría su residencia al pasar, en 2015, a ser Arzobispo Emérito.
Pero, ¿es Berlié el padre Baez de la serie ?

El segundo capítulo de la tercera temporada se dedica a la boda entre Erendira Arellano Félix y el abogado Claudio Vázquez, con Báez como oficiante (En la realidad, se casa con el empresario y novillero Luis Raúl Toledo Carrejo el 30 de agosto de 1985 y no en la Catedral de Tijuana sino en el Templo de Nuestra Señora de las Victorias, en el fraccionamiento de élite Victorias).

En la narrativa, se menciona la influencia del padre Baez con el ‘Sagrado Corazón’ en referencia al Santuario de Nuestra Señora del Santuario Corazón de Tijuana, del que el padre Gerardo Montaño Rubio era rector.

Ahí la mujer habría desarrollado interés por el canto como integrante del coro. En la narrativa de la serie, Erendira estaría agradecida con un sacerdote por su orientación personalizada. Este sacerdote, a quien en la serie llaman el Padre Baez, oficia la ceremonia matrimonial en la Catedral de Tijuana, a la par de dar un mensaje como invitado de honor en la celebración realizada en el Club Bretania.

Si bien la jurisdicción eclesiástica indudablemente corresponde a Berlie Belauzarán (El 8 de junio de 1983, su Santidad el papa Juan Pablo II lo preconizó III obispo de Tijuana, recibiendo la consagración episcopal el 25 de julio del mismo año) las menciones de confianza e interacción con la familia Arellano Félix parecen mas reales hacia el padre Montaño.

A Montaño, versiones periodísticas le atribuyen, a petición de Ruth González, esposa de Benjamín Arellano, organizar un encuentro entre la cúpula religiosa y los empresarios, para intentar limpiar el apellido Arellano luego de homicidio del cardenal Posadas Ocampo en Guadalajara. La intención era enviar una carta conjunta dirigida al Papa.

Esto le costaría al padre Montaño su traslado a Ensenada. Previo a eso, debió trasladarse a la Ciudad de México y luego aceptar un año sabático en Estados Unidos, en Sacramento y en San Ysidro, California.

La ficción narra en el episodio 5 una balacera para que Benjamín no fuese detenido por el Ejército al quedar expuesto por el padre Baez.

En las revelaciones del padre Montaño a la PGR, en realidad la cita no fue en Tijuana, sino en la Ciudad de México y no con el Obispo (Berlié) sino con el Nuncio Prigione, acudiendo Ramón, no Benjamín. Luego de hora y media, concluyó y el Arellano Félix no fue detenido (más información en la entrevista que Montaño ofreció en abril de 2002 https://www.ensenada.net/noticias/nota.php?id=1411 )

En tales señalamientos, parece quedar en claro que el contacto de los Arellano era Montaño, no Berlie. Sin embargo, el lanzamiento de la tercera teporada no deja de ser un regalo amargo para Berlie Belaunzarán en su cumpleaños del 4 de noviembre.

El tema de los Arellano, la posterior muerte de Colosio en Tijuana y otros episodios impidieron primero su llegada a la Arquidiócesis Primada de México y coronar con el palio cardenalicio una brillante carrera eclesiastica y pastoral.

Montaño falleció en Ensenada en agosto de 2010.

En la imagen, a la izquierda el padre Montaño Rubio y a la derecha Monseñor Berlie.

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