Mérida, 24 de agosto de 2021. Las buenas prácticas municipales que son el sello de la actual administración siguen cosechando reconocimientos y en esta ocasión el Ayuntamiento, a través del Instituto Municipal de la Mujer, obtuvo el Premio Nacional del Buen Gobierno 2021 en la categoría “Municipio con Equidad”.

El alcalde Renán Barrera Concha indicó que la distinción se obtuvo con base en el proyecto denominado “Implementación del protocolo de seguridad sanitaria en el Centro de Atención y Refugio para Mujeres con o sin Hijas e Hijos en Situación de Violencia Extrema (CAREM), en el de COVID-19”.

El Concejal remarcó que este reconocimiento es especial motivo de satisfacción para su administración, ya que desde el inicio ha puesto todo su esfuerzo en defender políticas públicas a favor de las mujeres e incrementarlas a través de mecanismos participativos.

“Nuestro principal objetivo es construir una sociedad incluyente y en constante búsqueda de la equidad, por lo que este tipo de distinción nos anima a continuar porque significa que vamos en el camino correcto”, dijo.

Subrayó la importancia del refugio para mujeres víctimas de violencia y sus familias, el cual gracias al interés y al apoyo prioritario que le ha dado el alcalde ha logrado cumplir su cometido de proteger a familias enteras que vivían situaciones de violencia extrema.

Además, puntualizó, la crisis del COVID-19 nos impulsó también a potenciar toda la colaboración necesaria en el refugio que permitiera a las mujeres y sus familias salir adelante más rápidamente.

Por su parte, la directora del Instituto Municipal de la Mujer, Fabiola García Magaña, recordó que en el marco de la pandemia, de marzo de 2020 a diciembre del mismo año, el Instituto atendió a 3,309 mujeres.

Agregó que el refugio, único público en el Estado y el Municipio, tiene el fin de brindar protección, resguardo temporal, atención integral y especializada desde las perspectivas de género y derechos humanos a las mujeres víctimas de violencia extrema y ante el riesgo inminente y a la carencia de redes de apoyo familiar, vecinal o comunitario por el que atraviesan, por lo que permanece  disponible los 365 días del año las 24 horas del día.

“Ante la pandemia, nos vimos en la necesidad de adaptar y rediseñar las formas de brindar atención con medidas de seguridad sanitaria que permitieron dar continuidad a los servicios y evitar la propagación y contagios entre las usuarias del refugio, sus hijas e hijos y el personal que se traslada a brindarles atención”, explicó.

El protocolo de seguridad establecido y por el cual el Instituto recibió este mes el Premio Nacional del Buen Gobierno 2021 en la categoría “Municipio con Equidad”, incluye más de 30 medidas enfocadas al bienestar de las familias que se atienden en el refugio.

Entre otras cosas se clasificaron las actividades del refugio como Riesgo Alto, según los lineamientos del IMSS, dado que no suspendió labores en la pandemia y, en consecuencia, se implementaron estrategias de control para contener contagios entre sus habitantes.

Se entregó equipo de protección personal, se implementaron protocolos de seguridad para el personal que trabaja con niñas, niños y adolescentes, reduciendo los grupos y efectuando actividades en espacios abiertos y bien ventilados.

También se intensificaron los protocolos de limpieza, con acciones similares a las que se realizan en hospitales, se redujo el aforo de personal permitiendo el teletrabajo a los trabajadores considerados en la población de riesgo, se fomentaron las reuniones por medios digitales y se organizaron horarios de trabajo escalonados para atender a las personas en el refugio.

Además de los filtros sanitarios, incluyendo la desinfección de calzado.

Señaló que también se realizaron desinfecciones de todas las áreas de manera periódica, se marcaron franjas para la sana distancia en áreas de atención, se tomaron medidas de aislamiento ante cualquier síntoma que pudiera ser sospechoso de coronavirus.

Las medidas también se aplicaron de forma estricta con los proveedores de servicios. También se reestructuró el área de comedor comunitario y se adaptaron habitaciones para la ingesta de alimentos.

Hubo capacitación a los empleados para que sepan manejar adecuadamente cualquier situación de riesgo y se integró un código de ética en el marco de la no discriminación a quienes hubieran presentado la enfermedad.

“Todo lo anterior es sólo una parte de los protocolos que activamos para cuidar a todas las personas vinculadas con el refugio y que hasta ahora han dado excelentes resultados”, aseguró.

Por último, manifestó que como parte del seguimiento de salud, a su egreso se entrega a la usuaria copia de los estudios de laboratorio realizados durante su estancia en el refugio, así como de los pendientes si los hubiera en materia de salud.

El Premio Nacional al Buen Gobierno Municipal es un reconocimiento a las buenas prácticas municipales. Es avalado por expertos y por instituciones académicas, internacionales y gremiales más importantes en el ámbito municipalista y en esta edición los organizadores fueron la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC), la Confederación Nacional de Municipios de México (Conamm), el Instituto Buen Gobierno, la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm) y la Asociación de Autoridades Locales de México (AALMAC)

El galardón contribuye a divulgar las prácticas exitosas e innovadoras entre más de 16,000 ciudades y 3,000 organismos aliados.