#ReporteBarquet | JUZGADO DA PALO AL EMPRESARIO #BARBACHANO: DEBE DEVOLVER LOS #MAYALAND – Juez federal revierte entrega de hoteles Mayaland y @The Lodge Chichén Itzá
El Juzgado Cuarto de Distrito en el Estado de Yucatán concedió la suspensión definitiva, con efectos restitutorios, en favor de Inmobiliaria R4, dejando sin efecto la entrega de los hoteles Mayaland y The Lodge Chichén Itzá a Fernando Eugenio Barbachano Herrero, realizada el pasado 18 de junio.
La resolución ordena mantener el aseguramiento de los inmuebles, ubicados en el municipio de Tinum y anula la decisión emitida el 29 de abril por la jueza de Quintana Roo, Silvia Verónica Solís Lizama, que había autorizado el levantamiento de dicho aseguramiento y la entrega a Barbachano.
El juez federal determinó que esa autoridad era incompetente para resolver sobre el caso, pues contravino un fallo previo del Tribunal Colegiado que estableció la jurisdicción de Yucatán, no de Quintana Roo.
Con esta determinación, el juzgado restituye de manera provisional la situación jurídica previa al acto reclamado, hasta que se dicte sentencia definitiva en el juicio de amparo 1123/2025.
La resolución también vincula a la Fiscalía General del Estado de Yucatán y a la Secretaría de Seguridad Pública para ejecutar de inmediato el aseguramiento de los hoteles y revertir la entrega material hecha a Barbachano.
El conflicto se originó en agosto de 2020, cuando Inmobiliaria R4 firmó un contrato de promesa de compraventa con Barbachano por 4.5 millones de dólares, entregándole la posesión de los hoteles en octubre de ese año.
La empresa sostiene que Barbachano incumplió lo pactado y se negó a devolver el dinero, mientras que él denunció un presunto despojo, versión desestimada por tribunales locales y federales.
La decisión judicial del lunes es considerada por R4 como un restablecimiento del orden legal y constitucional.
El primer hotel Mayaland fue fundado en 1923 por Fernando Barbachano Peón en Chichén Itzá. Su abuelo creó el hotel sobre una antigua plantación de plátanos, marcando el inicio en México de lo que hoy se conoce como turismo cultural. Los sitios son únicos en tener un acceso privado a la zona arqueológica de Chichén Itzá, cuya tierra, su propiedad, perteneció a los Barbachano hasta que Jürgen Thies Barbachano, nieto de Fernando Barbachano Gomez Rul, vendió al estado de Yucatán por 220 millones de pesos mexicanos.
Se trata de 80 hectáreas, 45 de ellas ocupadas por la zona arqueológica, que habían sido adquiridas en 1935 por los Barbachano al diplomático estadounidense Edward Thompson, quien es recordado por dragado y saqueo de piezas del Cenote Sagrado.
La negociación en 2010 puso fin a la propiedad privada de la zona arqueológica, convirtiéndola en patrimonio de los yucatecos y mexicanos.
HOY, los hoteles de esa zona siguen bajo custodia en tanto se resuelve quien es realmente el propietario.
La determinación del juzgado federal exhibió a Barbachano Herrero, quien se autoproclamó propietario en junio pasado.




















